martes, 9 de junio de 2015
Los viajes a Pamplona I
Mis padres desde un primer momento buscaron por todos los medios una posible cura para mi enfermedad.Unos tíos míos (q.e.p.d.) que vivían en Burlada, una población pegada a Pamplona les recomendaron un médico de esta última localidad que se dedicaba a la acupuntura y que tal vez me podría ayudar. Mis padres concertaron una visita con él, vivía y ejercía su profesión en la Calle Carlos III de la capital navarra. Bueno pues allá que nos fuímos.La primera sensación que me dió al verle además de miedo fue que tenía muy mala leche.Cosa que se reafirmó con el tiempo. El tiempo que estuve con este tratamiento comprendió desde finales de los 70 hasta mediados los 80.Cada viaje sobre todo al principio con 5-6 años era como si me llevaran al matadero. Tenía mucho miedo a las agujas. Estas eran 6, 3 en cada pierna: 1 en el pie, 1 en la rodilla y otra encima de los testículos. Cuando me las quitaban ya respiraba tranquilo.Bueno pues todo aquello fue inútil.Lo bueno y lo malo de todo aquello es la cantidad de anécdotas que nos pasaron en esos 7-8 años. Pero bueno eso lo contaré en otro post.
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